14.7.09

Ha vuelto

Anoche volví a tener un arrebato de inspiración, de esos que te hacen levantarte de la cama de madrugada y buscar el cuaderno y el boli y aunque sea con la luz del móvil, ponerte a escribir todas las ideas que se te vienen a la cabeza, porque sabes que al día siguiente, cuando te levantes, ya no estarán todas ahí. Así que no sólo las ganas de escribir han vuelto, sino también la inspiración y las musas (por fin, que ya las echaba de menos).

Quizás tenga que ver con las ideas que han estado rondando mi cabeza últimamente, que han sido muchas, casi siempre sobre los mismos temas, pero desde distintas perspectivas. O quizás fue por el hecho de ponerme a escribir pasada la media noche, lo que me obligó a dejarlo en torno a las dos de la madrugada (que hoy había que levantarse para ir a la autoescuela), con la mente aún bullendo de imágenes. Cómo sea, es bueno volver a sentarse a escribir, a tener ideas y ganas de llevarlas al papel, a sentir esa necesidad de dar rienda suelta a las palabras para componer nuevas historias. Ha vuelto mi vena escritora ^_^.

12.6.09

¿Sin nada que escribir?

Pues sí, a veces pasa que no hay nada que contar o lo había pero las ganas de hacerlo se diluyen... Llevo días queriendo hacer algo más a parte de poco más que nada (sin contar que he estado estudiando para el examen que hice el martes), pero no hay ganas ni motivación... Estaré en uno de esos periodos donde las ideas no me faltan, pero no encuentro el momento para sentarme a desarrollarlas y plasmarlas por escrito. Parace paradójico, pero cuanto menos tengo que hacer, menos me ganas tengo de hacer otras cosas, es como si me costase decidirme por algo en concretro, cuando no es necesario, porque tengo más que tiempo de sobra para hacer todo lo que quiera...

En fin, a ver si esta sequía escritora acaba pronto, tendré que ponerle remedio :P

24.5.09

Oponer resistencia

Cuando pasas un largo periodo de no "hacer nada" (entre comillas porque no es exactamente así), cuesta mucho luego recuperar el ritmo; por mucho que te propongas el "venga mañana hago esto y esto otro y lo de más allá", es difícil. Es como caer en una espiral de inactividad, a la que además yo de por sí soy tendente, me dejo arrastrar hacia abajo con facilidad; es muy cómodo, lo sé... aunque lo "malo" viene cuando empiezas a pensar demasiado en ciertas cosas que rondan siempre los límites de tu mente... Demasiado tiempo para la reflexión sobre asuntos que no tienen solución por el momento.

Siempre tengo rachas como éstas, al final acaban pasando, pero mientras ,la sensación de no hacer nada productivo se vuelve pesada y agobiante... Por lo menos hasta que llega el día en que miras las cosas de frente y te dices "venga, hoy sí nos ponemos con ello". Afortunadamente ese día siempre llega, no exactamente por esfuerzo de mi voluntad, es más bien un simple impulso que surge de algún rincón de mi ser y entonces vuelvo al "trabajo duro", sea lo que sea lo que tenga que hacer, lo haré, le pondré mis energías y le dedicaré el tiempo necesario... El problema está siempre en arrancar, en ponerse en marcha, pero una vez eso sucede, ya no hay quien pare el motor, salvo yo (claro está), mas no suelo aflojar hasta terminar lo que haya empezado, al menos no soy de dejar las cosas a medias.

Hmmm... ¿Y esta rayada de dónde viene? Bueno, seguramente de que mi, espero, último examen de la carrera está al caer y aún no me he puesto del todo seriamente con ello (mirando cosas sí, estudiando a fondo todavía no), pero es que cuesta retomar una "costumbre" de estudiar cuando no he pisado la facultad en todo el año (que sólo te quede una asignatura y además hayas estado de prácticas favorece el no ir a clase). Tampoco es que me agobie, todavía tengo tiempo de sobra para prepararlo, realmente lo que me preocupa es que no he conseguido todos los apuntes que me harían falta, pero bueno, tengo material para salir del paso (por lo menos para ese aprobado que me pondrá al alcance de la licenciatura de una vez).

Así que nada, me pondré seria y espabilaré para que la espiral no me siga arrastrando, sólo tengo que ponerme en movimiento contrario a su giro.

Pd: Mi mascota ya casi ha salido de su cascarón xD

16.5.09

Sensaciones...

Una sensación agradable, como la que te deja un buen libro o una serie o una película o un manga o un anime cuando los acabas, entre la satisfacción y la añoranza, porque llegaste al final, porque descubriste el último "secreto" tras la página o el minuto final, porque aunque te de digas que podrás volver allí otra vez, ya nunca será como la primera vez, ya no estará el descubrimiento, los nervios, la ansiedad... que compartiste con sus personajes mientras la trama se desarrollaba ante tus ojos.

Esa sensación que por un rato te deja reflexionando sobre lo que acabas de leer o ver... Me quedo sin palabras para seguir describiéndola... Simplemente una sensación agradable...

6.5.09

¿Qué tienen...?


¿Qué tienen los atardeceres que tanto me gusta? Siempre ha sido así, por encima de los, creo, sobrevalorizados amaneceres, el ocaso es mi hora favorita del día; puedo sentarme tranquilamente a contemplar como la luz dorada penetra la ventana de mi cuarto y lo llena de luz, reflejándose en la pared de enfrente como una lámina de oro. Es la hora que más tranquilidad me trasmite, me encanta vivirlos en parques o rodeada de naturaleza, captar con todos mis sentidos ese lapso de tiempo en que las últimas luces del día se apagan dando paso a la noche, y a veces pasan sin que apenas seas consciente, en un minuto el sol te acaricia con sus rayos bajos y al siguiente no es más que una luz que se desvanece en las sombras de la noche.

He visto muchos amaneceres,pero seguiré quedándome con el atardecer, con mi hora mágica.

3.5.09

Un día de montaña

Aunque hoy tengo unas agujetas considerables, vale la pena por el día estupendo que pasé ayer en la sierra. Hacía mucho tiempo que no iba a andar por la montaña y lo echaba de menos; el aire puro, los olores del bosque, el trino de los pájaros, la satisfacción de llegar a donde te propones... Sensaciones que añoraba.

Hace unos días mi padre comentó de ir a Peñalara, en la Sierra de Madrid, y ayer por fin nos levantamos prontito y nos fuimos para allá, sólo mi padre y yo, ya que mi madre con sus rodillas chascadas ya no puede ir a dar estos "paseos".

En principio sólo íbamos a ir a la Laguna Grande, una ruta muy suave y de apenas una hora, pero al llegar a la bifurcación que lleva bien ahí o bien a la Laguna de los Pajaritos, mi padre dijo de ir a ésta segunda, es la ruta RP4 del Parque y la más larga, 4.8 km (10 km ida y vuelta hasta el coche), a parte de que aunque no tiene unos desniveles muy marcados, si tiene varios tramos de subida y bajada algo durillos para la gente no muy acostumbrada a andar así (o como nosotros, que llevábamos sin hacerlo bastante tiempo). Además, había que sumar que a partir de cierto punto el camino se perdía bajo la nieve, que aún profunda sumaba un esfuerzo más (perdí la cuenta de los resbalones y los hundimientos hasta la rodilla xD). Pero el paisaje por el que discurre el sendero merece la pena; ibas caminando mirando al suelo para no tropezar o no meter el pie en un agujero profundo, levantabas la cabeza un momento y entonces descubrías las magníficas vistas que tenías ante ti, los picos nevados, las lagunas y riachuelos del deshielo, la alfombra de verde, amarillo y violeta que tapizaba el suelo allí donde las piedras dejaban paso a la vegetación de alta montaña y mirabas en lontananza hasta que tus ojos se topaban con los demás picos de la sierra, incluso desde algunas posiciones podías ver perfectamente la estación de Valdesqui, con sus pistas y telesillas, y por supuesto las antenas de la Bola del Mundo. Porque ayer nos hizo un día magnífico, ni calor ni frío, un cielo límpido y transparente que permitía que tu vista se extendiese más y más.

Llegar a la Laguna de los Pajaritos nos llevó unas dos horas y algo, ésta se encuentra a 2.175 metros de altura y es una pequeña laguna de aguas cristalinas que se abre sobre una explanada de hierba corta y dura y rocas. A su izquierda se proyectan el Risco de los Claveles (2.338 m) y el Risco de los Pájaros (2.334 m), a los que se puede subir desde la propia laguna (los dos picos que se ven en la primera foto).


La verdad es que fue realmente satisfactorio para mí llegar a la laguna, porque al comenzar el camino que lleva a ella no estaba muy segura de si la alcanzaría o no, demasiado tiempo sin hacer ejercicio, además, ciertas partes del camino se hicieron costosas, sobre todo una subida a la vuelta, que se me hizo especialmente dura (a la ida bajamos ese tramo por la nieve, pero el subir era recomendable hacerlo por otro lado). Lo mejor, descubrir un sitio que todavía no había visto, disfrutar del silencio que se demora en esos parajes sólo roto por el discurrir del agua, el ocasional trino de los pájaros y nuestros pasos.

Espero tener más días como éste y volver a andar cual cabra montesa por ahí ^^.



24.4.09

De música y novelas

Ahora que estoy releyéndome la novela entera para corregir las erratas que se me pasaron las otras veces y, por increíble que parezca, aún encuentro algunas (>_<), me ha dado la costumbre de ponerme música mientras lo hago, a un volumen suave para no despistarme con las canciones que tiendo a tararear (o a cantar a pleno pulmón xD). Es curioso como algunos temas, no por la letra normalmente, sino por la melodía, encajan con determinados pasajes e intensifican los efectos y la atmósfera de las escenas. Hay un par de canciones que por su notas tristes van que ni pintadas con el final del último libro. Pero también hay una canción en concreto que en su momento me ayudó a visualizar toda una escena también de ese último libro; escuchándola podía ver a un personaje enfrentándose a uno de los enemigos más temibles que aparecen en la historia... Toda la escena nació de oír esa canción, "She is my sin" de Nightwish, y fue algo realmente curioso e interesante leerla una vez escrita con el tema de fondo.

Probablemente no sea más que un efecto muy subjetivo, ya que es la música que me gusta acompañando a algo que he escrito yo (a parte de que muchas veces escribía o pasaba texto al PC escuchando esa misma música, aunque en pleno proceso creativo apenas si le prestaba atención a lo que estuviera sonando), pero aun así no dudaría en recomendar la lectura de determinados pasajes con algunas de las canciones que o bien los inspiraron o logran intensificar la escena que se describe en ellos.

Y de todas formas, ésta no es una experiencia nueva para mí, al menos no del todo, ya que tengo costumbre de leer en el tren al mismo tiempo que llevo puesto el mp4, más que nada porque la música me distrae menos que las voces de la gente; de tal manera que ha habido libros (y mangas también) en los que determinadas partes se veían potenciadas por el efecto de la canción que estuviera escuchando, que por lo general no siempre coincidía un momento cumbre con un tema que se le acoplara bien, pero cuando eso ocurría, bueno, simplemente disfrutaba mucho más de lo que estaba leyendo ^^.

En fin, es una forma distinta de leer y supongo que más de uno ya lo habrá probado o lo hace con normalidad. Pero lo que quería decir es lo del principio; que probarlo con mi propia novela está siendo realmente agradable.